Cuando hablamos de identidad y orientación sexual, nos referimos a conceptos esenciales en la comprensión de nuestra sexualidad y cómo nos relacionamos con los demás.
Estos términos definen quiénes somos, y pueden influir significativamente en nuestra vida diaria.
La identidad
Esta se refiere a cómo una persona se siente internamente en relación con el género, el cual puede coincidir o diferir del sexo asignado al nacer; es decir, puede ser masculina, femenina, una combinación de ambos, o ninguno.
El rol de género, por su parte, abarca las expectativas sociales sobre cómo deben comportarse las personas según su género.
Estos roles varían según la cultura y el tiempo, los cuales pueden influir en las oportunidades y comportamientos de las personas.
Visibilizar esta distinción cobra un gran sentido, ya que en un mundo que avanza hacia la inclusión y el reconocimiento de la diversidad, es crucial replantearnos que los encuentros eróticos no se limitan al género ni a la orientación sexual.
Cada persona tiene el derecho y la libertad de vivir su sexualidad de manera auténtica, sin estar sujeta a los estereotipos y prejuicios que la sociedad ha impuesto por tanto tiempo.
Por tanto, la sexualidad es un espectro, no una categoría fija. No se trata solo de a quién amas o con quién eliges compartir tu intimidad; sino que también abarca tus deseos, fantasías y la manera en que exploras tu propio cuerpo y el de los demás.
Es un aspecto integral de nuestra identidad y desarrollo, y como tal, merece vivirse de manera plena, libre y consciente.
Si tienes dudas al respecto, en el siguiente video encuentras las respuestas a algunas de las preguntas más comunes sobre identidad y orientación sexual.
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