Piso pélvico saludable y aumento del placer sexual: te explico cómo lograrlo en Sexpecialista Andrea Delgado

¿Ya sabes dónde quedan tus músculos del piso pélvico y por qué son tan importantes para tu placer sexual, lubricación y orgasmo?

Cuando descansas las manos sobre las caderas, estás tocando los huesos de la pelvis, allí están contenidos los órganos de almacenamiento y evacuación, los cuales están rodeados por músculos internos y externos,  estos en su conjunto se denominan los músculos del piso pélvico. 

Son músculos tienen una gran importancia en la función urinaria, sexual y defecatoria; relacionándose también con la musculatura de la faja abdominal y lumbar. El buen mantenimiento del suelo pélvico está vinculado a una mejor salud física para que la relación sexual se produzca de forma más placentera y aquí te explico por qué.

Estos parecen un hamaca de sostén, literalmente así, imagina que los ligamentos son las cuerdas de dónde se unen estos músculos a los huesos; sosteniendo el útero, la vejiga, el recto y la próstata; además rodean el clítoris, la uretra, la vagina, el pene y el ano. Allí mismo, se encuentran los nervios que bajan desde el cerebro para el placer sexual

La debilidad del piso pélvico afecta tanto a hombres como a mujeres. El síntoma más común y por el que más consultan es la incontinencia urinaria, especialmente cuando aumenta la presión o se realizan esfuerzos como levantar cargas, al subir escaleras, al estornudar o al reírse. Asimismo, la disminución del placer sexual, anorgasmia o pérdida del apetito sexual son otros de los trastornos derivados de un suelo pélvico débil. Sin embargo, hay otros síntomas que también hacen sospechar que los músculos del piso pélvico requieren atención, pues la falta de conciencia es la principal causa del descuido del mismo.

Por todo esto, te invito a responder esta encuesta antes de continuar leyendo y definir si esta información puede ser de tu utilidad:

Toma una hoja, escribe el listado y responde con una X si presentas los siguientes signos o síntomas: 

Sección para mujeres: 

  • Dolor al rozar el clítoris
  • Dolor con las relaciones sexuales
  • Dolor con la inserción de un tampón o copa menstrual
  • Dolor con la inserción de un juguete sexual
  • Dolor con exámenes ginecólogos: citología o tacto
  • Escapes de orina
  • Escapes de gases vaginales durante las relaciones sexuales
  • Urgencia al orinar o defecar que no dan espera
  • Estreñimiento
  • Menor sensación del orgasmo con respecto a otros momentos de tu vida
  • Disminución de la lubricación al estar excitada sexualmente
  • Dolor en el coxis
  • Dolor al sentarte
  • Dolor de espalda crónico
  • Te cuesta contener un gas o la orina 
  • Percepción de ensanchamiento vaginal

Sección para hombres: 

  • Eyaculación rápida
  • Dolor al eyacular
  • Escape de gases 
  • Dolor en el coxis
  • Dolor al sentarte
  • Dolor de espalda crónico
  • Te cuesta contener un gas o la orina
  • Urgencia al orinar o defecar que no dan espera
  • Estreñimiento

Si has presentado alguno de estos síntomas, te sigo contando qué hacer, y si no es tu caso, te explico cómo evitar que te suceda en el futuro. 

Cualquier edad es buena para comenzar a cuidar el piso pélvico y evitar futuras patologías; lo importante es que desde edades tempranas te familiarices con estos ejercicios ya que son una valiosa herramienta preventiva. Para comenzar a cuidar el suelo, es importante mantener una postura correcta y no hacer esfuerzos indebidos, sentarnos correctamente, y concienciarnos de la importancia de mantener la columna y pelvis alineadas.

¿Cómo se ejercita? Depende de los objetivos:

1. Para fortalecer:

– Contracción y relajación activa (kegel) 

– Hipopresivos

– Entrenamiento propioceptivo con bolas de ben-wa

– Fortalecimiento con cargas (pesas vaginales o bolas de ben-wa)

– Electroestimulación perineal

2. Para relajar:

– Técnicas manuales (masaje perineal, estiramiento perineal, liberación miofascial)

– Electroestimulación 

– Estiramiento de músculos de cadera, columna, miembros inferiores.

Te recomiendo aprender a relajar y a apretar los músculos para que todo te funcione muy bien hasta la vejez en actividades del día a día; pues nos acostumbramos a entrenar únicamente los músculos visibles de las extremidades, la espalda, el abdomen y los glúteos ¡y eso sí es que entrenas y no te encuentras actualmente sedentario(a)!.

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